El sector energético atraviesa un auge histórico impulsado por el desarrollo de Vaca Muerta, que ya se perfila como uno de los principales motores de la economía argentina. Con inversiones proyectadas por más de u$s 130.000 millones en los próximos cinco años y una producción en constante crecimiento, el impacto ya se traslada a toda la cadena de valor: desde la infraestructura hasta el mercado inmobiliario.
En ese marco, la localidad neuquina de Añelo se transforma en un polo clave, donde la demanda de vivienda, servicios y logística crecen al ritmo de la actividad petrolera. Allí, la empresa Alberta acaba de lanzar una plataforma digital que busca ordenar ese mercado: una central de reservas de alojamiento y espacios logísticos pensada exclusivamente para el segmento corporativo.
El sistema funciona bajo una lógica similar a Airbnb, pero adaptado a las necesidades de la industria. A través del portal, las empresas pueden acceder a una oferta integrada de casas y departamentos con servicio de hotelería incluido, entre ellos lavado de ropa, armado de cama, limpieza y seguridad. En la actualidad, ya dispone de 200 casas y departamentos disponibles para alquilar.
“Con el crecimiento de las inversiones en Vaca Muerta, las empresas requieren de mayor cantidad de camas, en algunos casos por plazos puntuales, lo que a su vez está generando la proliferación de proyectos inmobiliarios en la zona”, afirmó el CEO de Alberta, Federico Kreplak.
Según proyecciones del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, hacia 2034 la industria podría demandar hasta 500.000 personas en toda su cadena de valor, lo que significará una presión inédita sobre la infraestructura habitacional. “El volumen de soluciones no va a alcanzar si no se acelera la inversión”, advirtió Kreplak en diálogo con El Cronista.
Los datos actuales ya muestran esa tendencia. Tras un inicio de año más lento, la demanda repuntó con fuerza desde enero: la ocupación de las unidades que administra Alberta creció alrededor de un 50%, impulsada por nuevos proyectos vinculados principalmente a gasoductos.
De acuerdo con estimaciones de la compañía, hoy hay unas 800 camas disponibles en su red, pero la demanda podría requerir al menos 20.000 hacia 2030. En términos de precios, el alquiler de una unidad para cuatro personas se ubica hoy entre los $ 3,2 millones y $ 4,8 millones mensuales, según la ubicación y las prestaciones. Los contratos suelen ser corporativos, de seis meses a un año, con esquemas de rotación de personal.
Los otros negocios
Además del negocio habitacional, Alberta avanza en el desarrollo de infraestructura logística y campamentos. La empresa ya participó, junto a la firma metalúrgica Idero, en la construcción de tres obradores para la compañía SAGDE en el marco de obras vinculadas a gasoductos, y ahora busca sumar también la operación integral de estos espacios.